Señor Dios del Cielo y de la tierra dígnate dirigir, santificar, guiar y gobernar en este día nuestros corazones y nuestros cuerpos, nuestros sentidos, palabras y acciones según tu Ley y por el camino de tus mandamientos, para que aquí y en la eternidad merezcamos, por tu favor, ser salvados y libres. ¡Oh, Salvador del mundo!, que vives y reinas te pido en tu nombre santos por los siglos de los siglos. Amén. 🙏
No te asustes por los cambios que llegan a tu vida. A veces todo parece incierto, pero recuerda que Dios siempre tiene un propósito y te está guiando hacia lugares mejores. Confía en el proceso, aunque no lo entiendas ahora. Cada paso que das, incluso los más difíciles, te acercan a algo más grande y más bonito. Mantén la Fe y sigue adelante.
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